Experiencias sobre la construcción
de grandes obras.
Ing. Juan Otaola.
Relatores: Giancarlo Ciccone y
Alberto Villanueva.
El pasado
Viernes 13, el ingeniero Juan Otaola nos dedico su tiempo para narrarnos sus
experiencias laborales a través de los años realizando obras de gran
envergadura e importancia a nivel continental. Su charla comenzó mostrando unas
fotografías de ciertas estructuras en Venezuela que habían sido construidas en
el siglo XX por venezolanos muy talentosos y capacitados. Con estas imágenes,
"Juancho" quería dejar claro que Venezuela era un país con tradición
en el ámbito de la ingeniería civil, con profesionales de alto nivel y que no entendía
porque el actual régimen confía todas las obras a nivel nacional a personal
extranjero debido a fines políticos.
La introducción de la
ponencia fue en referencia al proceso de licitaciones (hoy llamados
Contratos), las cuales generan cierta competencia entre las compañías,
consiguiendo así que se desarrollen nuevas y mejores ideas o soluciones a
problemas planteados por el ente contratante. El proceso de licitación
consistía de cinco etapas: preclasificación, calificación, licitación, buena
pro y acuerdo de contrato final (según el tiempo, los cambios de orden, el
proyecto y CPM). En ese entonces en nuestro país, cualquier empresa podía
participar en la licitación, pero se escogían aproximadamente entre 3 y 5 de
las cuales se analizaba la oferta de cada una. Para la buena pro no se escogía
a la oferta con el menor precio, sino aquella que se acercara mas al precio
esperado calculado previamente por él entre contratante.
El Ing. Otaola nos hablo de todo lo que vivió
durante la construcción de algunas de las obras más emblemáticas de la historia
venezolana, como lo fueron, la represa de Macagua, el terminal portuario de
Sidor, y la tubería de agua potable hasta la isla de Coche. Los problemas que
se presentaron en estas obras parecían ser simplemente imposibles de resolver,
pero con algo de ingenio e improvisación típica del venezolano, Otaola y su
equipo dieron con soluciones increíbles y nunca antes vistas. Como lo fue el
tema de los pilotes del muelle de Sidor en el Orinoco, la idea de fabricar “vasos” de concreto de 9 pisos de altura y
ponerlos a flotar hasta llevarlos a su lugar y posteriormente hundirlos, esta
técnica fue utilizada en este proyecto para cumplir con los parámetros exigidos
y reducir considerablemente los gastos contemplados para dicha obra. También
hizo énfasis y critico la no elaboración de las represas Aripichi, Eutobarina y
Tayucai, que a pesar de estar diseñadas y planificadas, nunca se llevaron a
cabo
Para el tema referente a la
construcción de la Represa de Macagua, se mostró una foto muy interesante de la
portada de la revista americana del momento Engineering News-Record (ENR) de
enero de 1994. Se habló de la frase que sale en la portada: Venezuela’s Macagua
II Dam, Running on ingenuity and guts. Lo que llevó a la represa de Macagua a
la portada de una revista reconocida internacionalmente, fue la visita del
editor de la revista a la obra, y unas de las cosas que le llamo la atención
fue que era la construcción de una represa que no era financiada por el
gobierno, lo cual sería lo normal en el resto del mundo. Salir en una revista
de ingeniería civil reconocida mundialmente parece algo casi imposible hoy en
día, pero en su momento Venezuela hacia meritos para ser reconocida y por ende
se debe estar orgulloso del trabajo realizado en esos tiempos. Se hizo mención
de algunas especificaciones técnicas de la obra, su ubicación estratégica, las
características de la presa de gravedad, algunos inconvenientes que hubo en el
camino pero que fueron muy bien manejados.
La represa Macagua II, fue una obra en la cual licitaron cuatro empresas de las cuales
la ganadora no fue justamente la que ofertó el mejor precio (Fue la oferta más cercana).
Fue una obra la cual requirió de una gran logística ya que requería vaciar
grandes cantidades de concreto continuamente a diario (60.000 M3 mensuales.).
Al igual que se requería que la piedra picada, que se obtenía del mismo lugar,
tenía que estar a 15°C, para lo cual se colocó bajo techo y se empleó un
sistema de enfriamiento por medio de una banda, la cual le aplicaba un baño de
agua fría a la piedra logrando así bajar la temperatura de la misma.
Por último, la construcción de la tubería
de agua de la Isla de Coche en el estado Sucre. En un
principio estaba proyectado colocar una tubería de 12” y se prefirió colocar
una de 24” ya que los costos no variaban mucho. Los tubos eran elaborados por
una fábrica en Barcelona y desde allí se fueron colocando las piezas hasta el
estado Sucre.
En conclusión, la sensación
que nos queda a mi compañero y a mi persona, es que Venezuela es un país con
gran cultura de construcción donde se han llevado a cabo grandes obras y por
ende debemos trabajar para volver a colocar a Venezuela en el mapa de la
ingeniería civil.

